pistoleros profesionales contratados por líderes de Unión Regional de Productores de Copra del Estado de Guerrero y por Raymundo Abarca Alarcón emboscan a alrededor de 800 campesinos copreros en Acapulco cuando ingresaban al edificio de La Coprera para celebrar un congreso. El saldo oficial deja 32 muertos y alrededor de 100 heridos.